Crónica y fotos del Inferno Metal Festival Norway 2019 día 2 – Oslo – 19/04/2019

Si el primer día me dejó con un muy buen sabor de boca, el segundo del INFERNO METAL FESTIVAL NORWAY prometía todavía más, ya fuere por la presencia de los polacos Mgła o por la cantidad de bandas de metal extremo. De nuevo, sin embargo, el dolor de cabeza me pasó malas jugadas, y no pude asistir a los siguientes grupos: Psycopath, Superlynx, The Ruins of Beverast, Caronte, y Sepulcher.

La primera banda a la que asistí fueron los black-metaleros noruegos, Ragnarok, en la sala Rockefeller. Hay algo que se puede destacar de su actuación fue el papel que ocuparon el fuego y los petardos como elementos escenográficos, que estuvieron presentes durante toda la actuación. Como la banda celebraba sus 25 años sobre los escenarios, tocaron temas de toda su trayectoria, con clásicos como «Murder» o «In Nomine Satanas». Por si todo esto sirviera de poco, a poco de pasar la mitad del concierto entró una colaboración muy especial: Hoest, de Taake, entró a cantar los últimos temas con Lord Arcamous.

Las siguientes tres bandas que vi vinieron todas del país vecino: Suecia. En concreto, la siguiente banda, de nuevo en sala Rockefeller, fueron los suecos Tribulation con su gothic metal raro. Salieron al escenario con el tema «Melancholy», vestidos al más estilo gótico. Por ejemplo, uno de los guitarras iba vestido con telas de luto que le cubrían desde la cabeza hasta las piernas. Todos los miembros mostraron una gran energía, especialmente los guitarras, subiéndose constantemente encima de una pequeña plataforma frente al escenario y bailando.

Inmediatamente después vinieron Skogen y su black metal mas atmosférico. Entre mezclas de voz limpia y shrieks, además de riffs repetitivos, crearon una atmósfera que consiguió llenar la sala John Dee. Debo admitir que, pese a ser un fan de la banda, el concierto me pareció más bien demasiado repetitivo, y con una presencia escénica más bien justa. Una decepción.

La sala Rockefeller fue ocupada por otros suecos: Vomitory. Con una escenografía austera, demostraron saber cómo hacer brutal death, algo que sin duda el público notó: los primeros moshpits, crowd surfing, y wall of deaths surgieron con ellos. Todos los miembros del interactuaron mucho con el público, además de moverse lado a lado del escenario con regularidad.

Me es difícil describir lo que sentí con la siguiente actuación del festival. Supongo que se podría resumir con pelos de punta y emociones muy intentas constantemente. Los polacos Mgła entraron como suelen hacerlo: con una escenografía nula, sus chupas y su cara tapada. Sin apenas moverse, el cantante dio una lección magistral de gutural, firme a lo largo de la hora y cuarto de concierto. El bajista ofreció más movimiento, pero todos los integrantes se mantuvieron bastante estáticos. Fue la primera banda del día que consiguió llenar todo el recinto del festival, sin excepción, hasta el tercer piso que da a la terraza. Si bien tocaron temas de sus últimos tres discos, en proporción sonaron más de su Exercises in Futility. Sin duda realizaron uno de los mejores conciertos del festival, y sin duda fueron los mejores del día.

El día finalizó no con menos intensidad de la ofrecida hasta el momento. Los suecos Hypocrisy ofrecieron un concierto sólido, notándose la larga experiencia sobre los escenarios de sus integrantes. Similarmente a Vomitory, el público reaccionó a los rápidos riffs con moshpits, walls of death y crowd surfing.

Si el primer día me dejó con muy buenas sensaciones, el segundo no solo estuvo a la altura, sino que incluso mejoró. La organización demostró un día más su profesionalidad, consiguiendo que las bandas tocaran según el horario establecido, y ofreciendo un sonido perfecto desde todos los rincones del Inferno, con las limitaciones obvias de la sala John Dee. Cabe destacar que, a diferencia del primer día, la aglomeración de gente fue menor. Si bien en el primer día la sala John Dee, por ejemplo, estaba a reventar nada más empezar el primer concierto, esta vez el público fue viniendo más progresivamente, con Mgła alcanzando el máximo número de espectadores.

Texto: Àlex Giménez | Fotografía: Gerard Brull

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