Crónica de Elton John – WiZink Center (Madrid) – 26/06/2019

50 años son muchos años para estar en la carretera, sobre todo porque a eso le tienes que sumar los 22 de vida antes de que Empty Skies viera la luz. Por si fuera poco, los excesos hicieron que casi perdiera la vida a principios de los noventa, así que con todos esos antecedentes no es extrañar que el bueno de Sir Elton John haya decidió dar por concluida su carrera musical. La única parada del Farewell Yellow Brick Road Tour de nuestro país le cayó en suerte a Madrid y cuando se trata de rendir pleitesía a una leyenda para retirarla con honores hay que estar presente si o si, no hay otra.

Elton John Madrid 2019

El Wizink Center tenía el cartel de no hay entradas desde hace unas semanas (aunque a última hora se pusieron unas pocas más a la venta), seguramente el biopic Rocket Man estrenado recientemente dio el último empujón a las venta pero sea por lo que fuera, todos los que estábamos allí hemos vivido un espectáculo que no olvidaremos en nuestra vida. Con una exquisita puntualidad británica y con su habitual aspecto llamativo junto con unos andares que dejan adivinar la edad que tiene, Sir Elton empezó a acariciar las teclas de su piano para abrir una noche mágica con “Bennie and the Jets”. Un par de temas tardamos en despejar dudas sobre la amenazante voz rota que se le antojaba a Sir Elton John, quiero pensar que fue lo que tardo en calentar las cuerdas vocales pero con semejante bagaje a sus espaldas es algo que se debe cuidar, como dirían las abuelas hay que salir meao y cagao de casa y más con esa edad.

Al contrario de lo podría parecer por la apariencia física que trasmite el artista, Sir Elton John estuvo en todo momento muy simpático con su público y metido en el concierto hasta el punto que sabiendo que los laterales (justo a sus espaldas sobre todo) tenían asistentes fueron varias las ocasiones en las que giro para saludar a los ocupantes de esa zona algo menos privilegiada que el resto del recinto. El escenario en forma de cascada no dejaba de proyectar tanto imágenes del show como vídeos en su parte trasera con gran wideo wall que acercaba más al artista y sus muecas a un público que estaba disfrutando muchísimo con unas canciones, temas que son auténticos clásicos inmortales para cualquier melómano más allá de las preferencias en cuanto al estilo musical de cada uno.

Me gustaría hacer una mención especial a la banda que rodea al de Pinner, unos auténticos maestros que además son capaces de dotar a su virtuosismo de esa “especia” que no se enseña en los conservatorios, algo que se tiene o no se tiene, sentimiento. Y por encima de todo me salen dos nombres, uno un guiño al Hard Rock, al bajo, seguramente muchos sabrán de quién hablamos, el grandísimo Matt Bisonette (David Lee Roth, ELO…), el otro, a las guitarras sustituyendo al original Davey Johnstone ausente por enfermedad desde Marzo de este año, un realmente asombroso John Jorgenson, es una palabra, bestial, una autentica masterclass nivel avanzado lo que se sacó de la manga.

Sin lugar a duda uno de los momentos más emotivos del concierto fue la presentación de “Believe” en la que nos relató su bajada a los infiernos del alcohol y las drogas y lo importante que resulto el saber parar y pronunciar unas simples pero duras palabras “necesito ayuda”. Un par de palabras que le salvaron la vida a él y podrían hacerlo a mucha gente por lo que una vez libre de esa carga decidió crear su fundación para ayudar a los enfermos de Sida sin recursos para pagar unos tratamientos y unas medicinas que están fuera de las posibilidades de aquellos que se aferran a la esperanza sabiendo que su vida puede ser casi normal con unos medicamentos que lamentablemente no están a su alcance, emotiva y lacrimógena “Believe”.

Pero no fue el único momento en el que Sir Elton John consiguió erizar los cabellos de los asistentes, las imágenes a modo de recordatorio a Marilyn Monroe con “Candle in the wind” fue otro de los momentos álgidos de la noche que a pesar de su emotividad como el anteriormente mencionado en ningún momento llegaron tan siquiera a aproximarse a un “Your song” que abría los bises haciendo que más de uno no consiguiera contener las lágrimas. Llego la despedida, se bajó el telón, era el momento de decir adiós para siempre de los escenarios españoles a una leyenda, bien elegido el tema, “Goodbye Yellow Brick Road”, una plataforma se “traga” literalmente al británico metiéndole en la pantalla, una pantalla que venía como se alejaba caminando por su camino de camino de baldosas amarillas cual Dorothy en el Mago de Oz.

La música es un maravilloso e inigualable lenguaje universal. Son muchos los que se adentran en su mundo para tratar de trasmitir o difundir un mensaje a través de ella, otros simplemente por obra y gracias de la televisión o unos buenos padrinos se encuentra ahí, se puede engañar a muchos mucho tiempo pero no a todos para siempre, aquí no se regalan carnets de LEYENDA, y uno de los dueños más ilustres de semejante documento ha decidió poner fin a su trayectoria, afortunadamente hemos tenido una última oportunidad de disfrutarle para poder conservar para siempre en nuestro recuerdo una noche mágica. Muchísimas gracias por su vida Sir Reginald Kenneth Dwight. Disfrute usted de su merecido retiro.

Texto: Raúl Blanco

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