Crónica del Festival Vintoro 2018 – Polideportivo Municipal (Toro) – 23/06/2018

El sábado arrancaba oficialmente el Festival Vintoro. El recinto abría sus puertas a las 17:00, pero la organización no quería que la gente empezara la fiesta tan tarde, así que al mediodía ya estaba rugiendo la distorsión de nuevo en las calles de Toro, Free City y Deskartados reventaron bajo un sol asfixiante en el que el público aguantó el tirón gracias a los sombreros, la bebida e incluso pistolas de agua. Fiesta total a cualquier hora del día. Por poner una pega, hubo un poco de retraso en el inicio de estos conciertos.

Un gran acierto por parte de la organización apostar por estas cuatro bandas para amenizar la noche anterior y la mañana del día del festival, cuatro bandas que se valen por sí solas para hacer las delicias de los asistentes, ¿qué mejor que bandas de las regiones cercanas para garantizar ese buen rollo?, no hacen falta los mejores grupos del mundo para hacer disfrutar como lo hicieron ellos. Aplauso a la organización por apostar por ellos, y aplauso para los grupos, por supuesto.

Por la tarde, la fiesta se trasladó al recinto de conciertos del festival, apertura de puertas y arranque puntual por parte de Sinaia. El calor no perdonaba, y aun teniendo las piscinas municipales pegando al recinto de conciertos, fueron muchos los asistentes que comenzaban a entrar en el recinto para disfrutar del tremendo concierto que nos ofreció esta banda, banda que avisa de que viene pisando fuerte y con ganas de dar mucha guerra.

A Sinaia le siguió Josetxu Piperrak acompañado de su The Riber Rock Band, una formación discreta pero directa encima del escenario, sin alardes pero cumpliendo a la perfección, manteniendo ese espíritu que llevó a su antigua banda a ser una de las más importantes del panorama punk de los noventa en nuestro país. No pudieron faltar temas tan míticos como “Gora sartaguda”, “Kualkier día”, o “Mi primer amor”. El Sol seguía calentando sobre el campo de fútbol que hacía de recinto de conciertos, pero eso a la gente cada vez le daba más igual, con un público que crecía cada vez más.

A las 20:00, siempre con una puntualidad que se agradece, asaltaron los pandas el escenario del Vintoro, era el turno de Lendakaris Muertos, y estos, amigos, estos nunca defraudan. Desde el primer momento hicieron saltar a todo el público. Un directo impecable, una complicidad magistral entre la banda y público, con gran parte de culpa por parte de Aitor, que con micro o sin él sabe ganarse a cada asistente y meterlo de lleno en el concierto. Este cambió más veces de vestuario con ropa del público que Joxemi de acordes en su guitarra (esto funciona así). Se animaron a bajarse al foso y público en temas como “Héroes de la clase obrera”. No faltó la presentación de su último trabajo, ni por supuesto el repaso a sus temas más conocidos. No faltó tampoco el momento cariñoso en el que un par de personas guapas del público suben al escenario para besar a los músicos. Un conciertazo sin precedentes de los navarros que dejaban un ambiente muy calentito para que llegara Desakato cuando prácticamente más público había en el recinto.

Que los asturianos se han consagrado a base de trabajo y buen hacer como uno de los grupos referentes a nivel nacional no es ninguna sorpresa para nadie. Desakato se ha convertido en uno de los mayores reclamos de los festivales para completar sus carteles. Típico grupo que ves una vez cada dos meses y no te cansa. Se trata de una música joven, muy enérgica y con mucha pegada aun por delante. Tocaron básicamente lo que llevan tocando siempre más la presentación de su último EP que salió a la luz hace pocos meses. Si algo me llamó la atención fue la ausencia de unos de los temas insignia de la banda, seguro que fueron muchos los asistentes que echaron de menos escuchar “Tu avalancha” que si no la tocaron, evidentemente, es porque pueden permitirse no hacerlo, nadie puede echarles nada en cara. Fue aquí cuando el Sol desapareció por fin y terminaron de llegar los más rezagados al recinto, para poner a Narco en bandeja el poder reventar el festival.

Los sevillanos saltaron a escena a ritmo de la intro que marca el comienzo de su último trabajo discográfico: Espichufrenia, y como era de esperar, el público acompañó rugiendo al ritmo de “Suicídate”. Está claro, Narco nos da alas. Un público totalmente entregado a una banda que se encuentra en un momento dulce defendiendo en las tablas un disco impecable. Sonaron casi todos los temas de este trabajo, pero no faltaron sus habituales temas, y tampoco se olvidaron de nadie, ni de sus trapicheros, ni de la Iglesia, de su querida policía, ni por supuesto, de Yoni el robot.

Tocaba cerrar la fiesta a Dakidarría. Difícil papelón tenían los gallegos para estar al nivel de los sureños, cambio total de chip, de los saltos y manos al viento con los Narco, a los vientos y bailes que supone una banda como esta. Es lógico que bajen las revoluciones y que el público disminuya ligeramente, pero los gallegos supieron jugar bien sus cartas. Metieron fuego (literalmente hablando) en el escenario y contagiaron sus himnos al público, sorprendiendo a aquellos que todavía no les conocían. Con un final de concierto muy emotivo en el que se atrevieron a versionar un clásico como es la “Bella ciao”, y posteriormente dar un falso final, para proseguir tocando “Mil berros” acompañados de Isra de Sinaia como invitado al bajo. Además, también se atrevieron con algún tema de Kortatu como “Sarri Sarri” o “Mierda de ciudad”, para terminar el concierto y cerrar el festival con el mejor tema que podían tener, intro a piano y lanzar “Terra” por todo lo alto. Golpe sobre la mesa de los gallegos.

En conclusión, el Festival Vintoro ha conseguido estar más que a la altura del festival que nos presentó el año pasado, aun teniendo un formato diferente y realmente una sola noche de festival, todos los detalles estaban cuidados, una organización comprometida con su labor que veló para satisfacer a los asistentes. Repetir lo bueno que es la fiesta de presentación con grupos de la tierra.

El Vintoro es uno de los festivales que más gente está moviendo por la zona, convirtiéndose en referencia en el territorio, aunque quizá hubo menos público del esperado, probablemente en esto influyó que ese mismo fin de semana comenzaban una de las fiestas importantes de Zamora, que sin duda consiguió arrebatar un buen número de asistentes. Esto para la organización no es la mejor de todas las noticias, pero para el público se trata de un festival que ofrece un gran espectáculo, en un lugar privilegiado como es Toro, con un ambiente inmejorable, tanto por parte de los asistentes al festival, como los propios ciudadanos de la localidad, y sobre todo, se trata de un festival no masificado.

En fin, dar la enhorabuena a la organización del Festival Vintoro, así se hacen las cosas bien.

Texto: Pablo de Miguel Pérez

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close