Crónica y fotos de Halestorm + Devilskin – Sala The Black Box (Madrid) – 25/10/2018

Escribir una crónica, pocas horas después, de uno de esos conciertos que te ha partido en dos, rompiéndote la cabeza, de un grupo que eres seguidor, mucho, que te encanta, que te todo y conservar la objetividad… No sé, que lo haga otro, yo voy a ser subjetivo. “¡Oh! ¡Va a ser subjetivo!” Sí, voy a escribir en base a mi vivencia. A veces soy un puto loco.

Situado en la sala The Black Box, dentro del propio Palacio Vista Alegre, todo comenzó con los neozelandeses Devilskin. Aunque absolutamente desconocidos para mí, parecían tener unos cuantos seguidores entre el público, porque según salieron al escenario se empezó a corear su nombre.

Devilskin Black Box Alejandro Sanz 2018 10 25

Dieron todo, pero no como frase hecha para empezar el párrafo, sino de verdad. incluso versionando el “Holy diver” de Dio para animar a aquellos que no les conocían. Su guitarra y bajista clónicos (que si no me equivoco, no son hermanos aunque lucieran idénticos por el look de cabeza rapada y gran perilla roja) intercambiaban posiciones constantemente. Su vocalista, aunque menos espectacular, tampoco se estaba quieta y no paró de interactuar, buscando el típico “oeoeoe” (no puedo ser el único que lo odie) o usando un cañón de co2 en varios temas.

Sobre el papel esto es excelente. Un grupo que no para e interactúa, pero a mí, no porque su música me gustara más o menos, se me hizo largo. Su actuación duró una hora, y fueron 60 minutos de ver lo mismo todo el rato, con apenas variaciones y me terminó cansando.

Halestorm Black Box Alejandro Sanz 2018 10 25

Y es que los comparas con Halestorm y francamente, no hay color. La banda de Lzzy Hale tiene muchas tablas y sabe perfectamente como montar una actuación para hacerla dinámica. Si hay que empezarla a capella cantando “Do not disturb”, se empieza. Ya tienes el público cantando contigo y ¡zas! Trallazo al canto con “Love bites (so do I)”.

Bien, lo fácil es mantener esto y repetirlo hasta al final. El público ha pagado por verte y seguro que sale satisfecho, o intentar ofrecer algo más y que nunca olviden esa noche. Y así lo hicieron, con buenas presentaciones de las canciones, alargando magistralmente “Amen”, con un solo de batería que acabó siendo tocado con baquetas gigantes… Y además sorprendiendo, porque una cosa importante de Halestorm es que de un show a otro varían el setlist, cambiando alguna canción y el orden de las mismas, y así nunca sabes por donde te van a salir.

Halestorm Black Box Alejandro Sanz 2018 10 25

Vale, no todo es diferente. Los bises son calcados, pero aún así emociona la balada “The silence” con Lzzy y el guitarrista Joe sentados enfrente del público o la potentísima “I miss the misery”. Aunque en esta ocasión algo cambió al respecto de los anteriores, ya que esta era la última cita de esta gira, y en “Here’s to us” subieron a Devilskin así como a su road crew, poco a poco saliendo del escenario dejando a Lzzy despedirse con el habitual “She won’t mind”.

En resumidas cuentas, Halestorm demostraron porque la primera vez que tocan en Madrid como cabeza de cartel son capaces de reunir a varios miles de personas, además de dar una lección soberbia de como llevar un concierto. Estoy seguro de que son una de las próximas grandes bandas, que cada vez seremos más los que estemos allí para verlos y poco a poco algunos dirán que sólo vamos por el “postureo”.

Texto y fotografía: Alejandro Sanz

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