Crónica y fotos de Shinova – Teatro Circo Price (Madrid) – 02/02/2020

Llevo ya unos cuantos conciertos Indies últimamente, me estoy aficionando a ellos y no es oro todo lo que reluce, y por otro lado, no son los que más fama tienen quien más la merecen, lo tengo clarísimo. Era mi primera vez con Shinova, los de Vizcaya me llegaban después de haber visto nombres tan importantes como Vetusta Morla o Izal y que queréis que os diga, les han pegado un repaso en cuanto a gusto que ni Alonso en sus mejores tiempos en la Formula 1 a Felipe Massa.

La calidad y sobre todo, y por encima de todo, el gusto con el que se desenvuelven Shinova sobre el escenario es abrumador, la música va de trasmitir emociones, canciones las hay buenas y menos buenas pero la clase es innegociable y si tocas con el corazón…se produce la magia. En palabras de Gabriel, este concierto cierra una maravillosa triada después de sus conciertos en Joy Eslava y La Riviera, quizás como última fecha en Madrid de la gira de presentación de Cartas de Navegación, para ello que mejor que tocarse de seguido medio disco así de primeras nada más pisar el escenario.

Shinova Circo Price Raul Blanco 2020 02 02

Todo transcurría dentro de los cauces “normales” de un concierto notable hasta que llegó el momento de “Volver”. Erlantz y Gabriel, que pide un “un silencio absoluto e incluso absurdo para controlar intensidades”, se acercan al borde del escenario para hacer un tema sin enchufes, sin micrófonos, así es como “Volver” suena con un coro de un abarrotado Teatro Circo Price con la emoción a flor de piel y un solo grito contenido únicamente en las estrofas cantadas por Gabriel, esas voces contenidas que apenas susurraban con él la letra rompen el silencio para gritar “volver, volver, volver”, momento mágico sin ningún lugar a dudas. No había forma de dejar de aplaudir, las manos se iban solas, el corazón volvía a sus latidos lentamente intentado recuperar la normalidad tras lo vivido, “todavía queda, lo que no sé es si vamos a poder superar esto la verdad”, así concluyo Gabriel la ovación.

Shinova Circo Price Raul Blanco 2020 02 02

Con Nerea Aizpurúa y su cello sobre el escenario ya continuaba un concierto que por momentos estaba llegando al notable muy alto, mientras tanto Nano Lázaro se afanaba al fondo del escenario en realizar una pintura de tres niños que le quedo realmente fantástica. Culturalmente ya teníamos pintura y música ¿podíamos pedir algo más? Pues sí, una vez más y me atrevería a decir que incluso superando la mágica atmosfera creada por “Volver”, Gabriel llama al escenario a Elvira Sastre (poeta) para que de su aportación al tema “El Álbum”. Puedo parecer exagerado pero, imaginaros una maravillosa y dulce voz femenina recitar un poema con la sola iluminación de un foco sobre ella mientras comienza a sonar una canción con una letra tan brillante como esa volviendo de nuevo a mitad de canción a mezclarse con la aportación de Elvira mientras a la derecha del escenario dos intérpretes de lenguajes de signos, que estuvieron todo el concierto trasmitiendo en ese lenguaje el show, trataban sin éxito no derramar lágrimas sobre su interpretación. Si hay un solo ser humano incapaz de emocionarse en ese momento es, porque simplemente, no entra dentro de la catalogación de ser humano.

Shinova Circo Price Raul Blanco 2020 02 02

Habíamos subido de nota definitivamente, aquello estaba al límite de matrícula de honor, y pasar de la emoción más extrema a poner todo un público a saltar y cantar y eso solo está al alcance de los más grandes, y Shinova acaban de entrar para mí en esa categoría, prácticamente nadie tocaba el suelo más que para coger impulso y saltar de nuevo a la vez que cantaban “A Treinta Metros”. Ya no había forma de parar aquello, Judith Mateo aparecía armada con su violín para engrandecer aún más una mañana asombrosa acompañando a la banda en “Para Cambiar El Mundo” y “Doce Meses”. Pero el corazón aún se nos metería en un puño una vez más, con el Price completamente a oscuras iluminado solo por las linternas de los móviles y dedicada a aquellos que por una razón u otra no estaban con nosotros en ese momento, “Que Casualidad” nos atravesaba el pecho con la suavidad con la que entra un cuchillo en la mantequilla tibia.

Shinova Circo Price Raul Blanco 2020 02 02

Era el momento de irnos, con los ojos vidriosos y cantando como si no hubiera un mañana “Mirlo Blanco”. Vale que estamos en Febrero pero, de verdad, desde lo más profundo de mi corazón y con él en la mano como he escrito esta crónica, puedo deciros que acabo de ver uno de los concierto del año. Ese precioso y preciso instante en el que la música se convierte en sentimiento, justo en ese momento tienes la certeza que has vivido algo irrepetible e inolvidable. No sé si quiero volver a ver a Shinova, no sé si van a ser capaces de hacerme sentir lo mismo, de todas formas creo que me arriesgare.

Texto y fotografía: Raúl Blanco

1 comentario
  1. Raul dice

    Completamente de acuerdo con tu crónica de Shinova en el Price. Llorar de emoción en un concierto, eso no puede ser indie, eso no tiene género, como bien dices la música se convirtió en sentimiento.

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