Crónica de Opera Magna – Sala Moon (Valencia) – 29/02/2020

Llevaba algo más de tres meses sin acudir a un concierto cuando rompí esa sequía el pasado sábado gracias a Opera Magna. Fui a la sala Moon con ganas de volver a recibir mi dosis de música en directo y, sobre todo, de quitarme la espinita de ver a esta banda, a la que llevo escuchando cerca de tres años y esquivando (o al menos eso parecía), el mismo tiempo.

Casi una hora separó la apertura de la puertas y el comienzo de la intro del primer acto de Del Amor y Otros Demonios, y en ese tiempo la sala quedó bastante llena con gente de todas las edades, desde niños de unos diez años (monísimos ellos con sus chaquetitas de cuero), hasta personas que sobrepasaban los sesenta años. Y todos ellos disfrutaron al máximo de la velada. Al principio pensaba que sería evidente porque Opera Magna tocaba en casa, y esas cosas se suelen notar en el entusiasmo del público, pero según comenzó “Por un Corazón de Piedra”, supe que la entrega no se iba a deberse única y exclusivamente a esto, sino a la increíble calidad de la banda.

Nada más comenzar el show, Jose Broseta ya nos anunciaba lo que podíamos esperar de la noche: los tres actos de Del Amor y Otros Demonios seguidos. Eso significaba que nos acababa de “spoilear” el setlist nada más empezar (al menos a los que no lo sabían de antemano), pero lo cierto es que no le importó a nadie, pues los asistentes corearon todos y cada uno de los temas que sonaron a lo largo de la noche. Personalmente, me pareció una idea buenísima, pues los tres actos suman un total de hora y media, duración perfecta para un concierto, aunque (spoiler) Del Amor y Otros Demonios no sería lo único que íbamos a disfrutar.

Gracias a esta decisión, pudimos disfrutar de grandísimos temas que no suelen incluir de forma habitual en sus setlists, como “Oscuro Amanecer”, una de mis favoritas de toda su discografía, así que gracias.

Una vez comenzado el segundo acto, íbamos a llegar a los primeros momentos emocionantes de la noche. Los asistentes pudimos disfrutar de la última actuación de Rubén Casas con Opera Magna, que se puso a las teclas en “Donde Latía un Corazón” antes de despedirse por todo lo alto. El resto de la noche, el encargado del teclado fue Nacho Sánchez, teclista de los también valencianos Systemia, banda en la que podemos escuchar también al vocalista de Opera Magna.

Inmediatamente después Broseta presentó “La Trampa del Tiempo” para finalizar el segundo acto, aunque rectificó rápidamente, seguramente fruto de la emoción, y anunció que casi se saltaba “Hijos de la Tempestad”, un tema muy querido por los fans, que tuvieron la oportunidad de formar parte de un lyric video de dicha canción. Muy querido también, según parece, por “la madre que le parió”, que, según el propio Broseta, le habría matado si se la llega a saltar.

Siguiendo para bingo inició el tercer acto, comenzando con la intro “Requiem por un Vivo” seguida por “Mi Reino, El Olvido”, destacando “In Nomine”, presentada como un tema piratesco (y de las últimas del concierto), en el que todos los asistentes dieron el máximo.

Tras “Los Soñado y Lo Vivido”, último tema del último acto, anunciaron que pasaban de hacer el paripé de irse del escenario para luego volver, ya que, en algunas ocasiones, les ha salido algo mal al irse unos y quedarse otros. De este modo no se perdió tiempo de cara a presentar los últimos temas.

El primero de los bises, un fragmento de “El  Último Caballero”, venía cargadísimo de emoción, ya que Broseta quiso dedicárselo a su padre recientemente fallecido. Desde aquí mandamos nuestro más sentido pésame a él y a toda su familia.

Para finalizar la velada, las elegidas fueron “El Pozo y el Péndulo” y “Horizontes de Gloria”, pertenecientes a Poe y El Último Caballero respectivamente, que sacaron las últimas fuerzas del público que saltó y cantó dejándose lo que les quedaba de voz.

Para finalizar me gustaría destacar que todos los miembros de la banda, sin excepción, tienen una calidad innegable, y saben hacer que sientas ese escalofrío de emoción o ese nudo en la garganta. Y dicho esto, tengo más que claro que, si no seguimos esquivándonos, esta habrá sido mi primera vez viendo a Opera Magna, pero no será la última. 

opera magna valencia

Texto: Lidia Zig

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close