Crónica de Steven Tyler & The Loving Mary Band + The Sisterhood Band – Teatro Real, Madrid – 30/07/2018

El calor, las terracitas, la hija de Rod Stewart con The Sisterhood Band, Steven Tyler y la Loving Mary Band, más terracitas… lo mejor del verano, en pleno centro de Madrid. Ese fue el día de ayer para muchos de los que se acercaron al Teatro Real a ver al de Boston sin Aerosmith, aunque tocando también temas de Aerosmith, dándoles una particular vuelta de tuerca.

La noche, puntual como solo puede ser en un recinto de esta envergadura, comenzó con The Sisterhood Band, o lo que es lo mismo, Ruby Stewart y Alyssa Bonagura, un country de fácil digestión y sonido perfecto, en la que las dos artistas, ambas de familias musicales, unían sus esfuerzos (guitarra y voz para Bonagura, voz y pandereta de media luna para Stewart) para conseguir poner en pie en más de una ocasión a los asistentes. Un detalle bonito: rendir homenaje a Stewart padre, a través de “Gasoline Alley”. Y un detalle no tan bonito: uso de elementos que deberían estar presentes también en el escenario: llama mucho la atención estar escuchando percusión y no ver a nadie más que a las dos artistas en el escenario.

La sobriedad de las Sisterhood compensaba, con creces, el despliegue de medios del señor Tyler. Seis músicos, más él mismo, sobre las tablas de un Real a medio gas, probablemente por el precio de las entradas. Y comenzando el recital con el público ocupando unos asientos que, a petición del propio Tyler y su equipo de seguridad en el segundo tema, poco tardaron en ser evacuados en pos de la primera fila, a pie de escenario. Pie de escenario, por cierto, ocupado por los fans más acérrimos del vocalista, que le regalaron desde collares, gafas steampunk o sombreros, que el de Boston se puso sin problema alguno. Y fans que, en ocasiones, y vistos desde la tercera planta, donde la organización del Universal Music Festival nos había colocado, parecían más que cansinos: intentando, por todos los medios, tocar y agarrar al señor Tyler para que se quedase unos segundos más a su lado.

Si bien Steven ya está curtido en mil batallas -que son setenta años, señores y señoras, aunque no los aparente por sus movimientos-, en múltiples ocasiones reaccionó con cariño hacia esas primeras filas, e incluso llegó a montarles la bronca a algunos: “deja de grabar con el móvil. Salta, canta, baila, a eso se viene a los conciertos… O si guieres regalarme algo, regálame tu móvil, y yo lo romperé con gusto”, decía en una de las pausas entre los múltiples temas de Aerosmith, de su nuevo disco en solitario, y también algunas covers que sonaron en el Real, como ese “Piece of My Heart” de Erma Franklin, popularizado por Janis Joplin, o una particular versión del “Come Together” de los Beatles.

Y claro, sin olvidar tampoco “Dream On”, “Janie’s Got a Gun”, o el único bis completo, “Walk This Way” de los propios Aerosmith que durante los 40 años de su existencia nos hicieron tan felices. Pero, para no olvidar que era Steven Tyler, y que era su concierto, incluyó también “We’re All Somebody From Somewhere” y “Only Heaven”, incluídos en su primer disco en solitario.

Y tras una breve “Whole Lotta Love”… llega el momento de enfilar la salida, tanto Steven como el público, y volver a casa con una sonrisa en la cara. Hasta pronto, Mr. Tyler.

steven tyler madridTexto: Andrés Abella

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close