Crónica de The Darkness + DZ Deathrays – Sala Gamma (Murcia) – 31/01/2020

Anoche asistimos a la mítica Sala Gamma de Murcia con las expectativas muy altas, y es que la cita no era para menos. Los de Lowestoft, The Darkness, visitaban la ciudad para presentar su sexto y último álbum de estudio hasta la fecha. Tal y como estaba previsto en las citas de esta magnitud, las puertas de la sala se abrieron a la hora establecida. A partir de las 19:30 un público, que no logro llenar la sala, comenzaban a acercarse al escenario que iba a recoger una de las mejores noches de Hard Rock que recuerdo en Murcia.

Los australianos DZ Deathrays calentaron al publico con su particular propuesta musical entre el entre el dance-punk y el post rock. La banda presentaba su último trabajo discográfico, titulado Positive Rising: Part 1, y para ello mostraron un verdadero show marcado por la actitud y la guitarras afiladas a través de la media hora que duro su concierto. Sonaron canciones como “Witchcraft Pt. II”, “Like People” o “Snakes”. Con “Shred Of Summer” y “Ocean”, Shane Parsons, guitarra y voz de la banda, se despide de los asistentes dejando el terreno preparado para el plato fuerte de la noche.

A las 21:00 las luces de la Sala Gamma se apagaron haciendo que la espera se hiciese mucho más intensa. Con trajes blancos los británicos The Darkness se subieron al escenario envueltos en una escenografía cargada de luces y efectos, arrancaron un concierto que dará mucho que hablar durante unas semanas en Murcia. Con toda la energía y dedicación puesta en Easter is Cancelled, su ultimo trabajo de estudio, editado en 2019 y argumento de esta gira, los ingleses decidieron presentar el disco al completo y en el orden que aparece en el mismo. Toda una apuesta arriesgada, que en mi opinión muestra el estado de madurez de este conjunto de músicos herederos del sonido de bandas como Queen o AC DC, que parecen estar viviendo una etapa de estabilidad, reflejado en cada una de sus composiciones actuales.

Justin Hawkins se mostro como el perfecto maestro de ceremonias durante todo el espectáculo, todo un showman lleno de actitud y carisma, dirigió el concierto con grandes dotes de liderazgo y muchas dosis de rock and roll. Y es que The Darkness han sabido recuperar esa esencia perdida, el espíritu de las grandes bandas de Hard y Glam Rock como Thin Lizzy o David Bowie, capaces de llenar estadios durante la década de los 70, sin ningún tipo de pudor. Completando la formación con Frankie Poullain al bajo, el salvaje guitarrista Dan Hawkins y Rufus Taylor, hijo de Roger Taylor, a la batería, la banda se mostro en plena forma a lo largo de todo un espectáculo solido que supo mantener el nivel de energía durante toda la noche. Temas como “Live ‘Til I Die” y “Heart Explodes” hicieron vibrar a un público entregado al dinamismo de la banda, obedeciendo a las indicaciones de Justin como si de un director de orquesta se tratara. En “Deck Chair” Rufus Taylor nos dio otro guiño a Queen, abandonando la batería para ocupar el piano y trasladarnos esta cálida melodía. Con “Heavy Metal Lover” la banda nos mostró todo el sentido del humor que viene destilando desde su origen, Dan Hawkins deja su guitarra y colocándose una gorra nos rapea unos versos, creando así uno de los momentos más divertidos de la noche.

Antes de llegar al final de la primera parte del concierto Justin Hawkins coge la guitarra acústica para interpretar “We Are the Guitar Men” dando por cerrada la primera mitad del show. Tras cinco minutos de descanso, el bajista Frankie Poullain vuelve al escenario vestido con su particular batín de estampado de leopardo y colgado su Gibson Thunderbird golpea un cencerro dando paso a “One Way Ticket” perteneciente a su segundo trabajo discográfico editado en el año 2005 One Way Ticket To Hell… And Back. Con el nivel de decibelios en su mejor momento, la sala vibró con cada acorde a través de la parte más rockera de todo el setlist. Temas como “Barbarian”, “Japanese Prisoner of Love” y la más que conocida “Love Is Only a Feeling” mostraron a una banda fresca y desenfadada dispuesta a darlo todo sobre el escenario. Tras “Givin’ Up”, la banda presento “Street Spirit (Fade Out)” versión de Radiohead que intercalaron con partes de “While My Guitar Gently Weeps” de The Beatles, haciendo un guiño a todos los melómanos de la sala.

Durante “Get Your Hands Off My Woman” Justin Hawkins nos mostró otra de sus habilidades circenses, haciendo el pino sobre la plataforma de la batería, haciendo palmas con las piernas al ritmo de la melodía. Tras esto, la banda se tomo unos momentos de descanso, la banda vuelve al escenario para poner el broche final a un concierto de altura. Con nuevos vestuarios, la banda cerro el espectáculo con “I Believe in a Thing Called Love”, canción que puso, hace unos años, el nombre de la banda en las emisoras de todo el mundo.

The Darkness nos demostró durante una hora y cuarenta y cinco minutos como se debe hacer un verdadero espectáculo de Hard Rock y Glam Rock. Un verdadero show que rememora la época dorada de un género que fue capaz de llenar todos los grandes estadios de una permanente fiesta. Justin Hawkins y los suyos trajeron eso a la Sala Gamma, actitud, distorsión y mucha diversión, a un público, que sin llenar el recinto, no pudo apartar la mirada del escenario durante toda la noche.

Texto: Israel López

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