EL DROGAS – Demasiado Tonto En La Corteza

Hay personajes a los que se les recordará por tomarse la vida como el mejor de los bailes, no sé si Enrique Villareal “El Drogas” es consciente de ello, pero de lo que puede estar seguro es que le sienta muy bien la madurez. Quién le iba a decir a él, allá por el año 1992 cuando publicó el primer disco de Txarrena, que ese desmarque en solitario iba a marcar un antes y un después en su carrera musical. Tengo que ser sincera y he de decir que Barricada, siendo un grupo que ha marcado el panorama de rock nacional e incluso internacional y una de las mejores bandas que ha existido y existirá, para mí nunca ha sido uno de mis grupos de cabecera. Pero cuando hace 21 años escuché a Txarrena me quedé enganchada al sonido que aquel vinilo me transmitió, desde entonces me he interesado por todo lo que Enrique Villareal ha ido elaborando, se llame Txarrena o Drogas.

ElDrogasfenedestacada

Nunca había hecho una crónica de un disco tan personal y visceral como ésta, pero no se me ocurre mejor reverencia a este proyecto que empezó en solitario Enrique y al que creo que ha arrastrado a otros tres genios musicales como son Brigi Duke, El Flako y Txus Maraví que han aportado una implicación de tal manera a este proyecto que de algo individual como un nombre o apodo se ha convertido en un grupo o proyecto llamado El Drogas y han conseguido algo sencillamente genial. La elección del nombre no sé si se debe a un acto de enorme generosidad o egocentrismo cual genio del siglo XXI, pero lo que sí que es cierto es que han logrado uno de los mejores sonidos tanto en estudio como en directo del panorama de rock de nuestro país.

Quizás la portada para “Demasiado tonto en la corteza”, a cargo de Koldo Villareal, simbolice un poco lo que encontramos en su interior, una vuelta de tuerca más que roza la perfección de un trabajo muy bien elaborado, muy cuidado y maduro que según terminas de escuchar te apetece repetir. Son simples elucubraciones, pero también pueden simbolizar las piezas de sujeción que unen los tres trabajos bien distintos y diferenciados que componen este disco, o los tornillos que a veces parece que les falta a algunas personalidades geniales a los que acusan en ocasiones de falta de sensatez o locura, maravillosamente reconvertida en palabras, música, o arte en cualquiera de sus facetas, pero no siempre comprendida por transgredir y romper los esquemas tradicionales.

La apuesta por un disco triple, de 8 temas cada uno y una ambientación musical diferente, es cuanto menos arriesgada y original, que puede incluso asustar un poco al principio, pero que una vez que se escucha sorprende de lo bien que ha quedado. Mi recomendación es oír los tres discos seguidos al menos la primera vez, porque es sorprendente los cambios discernibles entre ellos. Todos los temas incluidos entre “Alzheimer” y “Y Glam” aparecen en “Libros Prestados” en formato acústico y beben de los escritos que El Drogas introduce junto a este no-disco dentro en la reedición de “Txarrena” en 2012. Es curioso el contraste entre el formato acústico y el eléctrico, pero lo que está claro es que ambos nacen de la necesidad emocional de su autor y no se puede negar la influencia de los escritos de “El ojo de la aguja”, también incluidos en dicha reedición.

El primer cd se titula “Akzheimer”, desde mi punto de vista un trabajo muy cuidado en música y letra a cargo de Enrique Villareal. Trata el tema de la enfermedad, la pérdida de las facultades mentales y físicas y finalmente la muerte con una dulzura y delicadeza que ponen los pelos de punta. Desde luego no es un tema fácil, es un disco en general de una temática muy dura, cruda, triste, con una letra muy elaborada y poética, pero que no deja sensación de desaliento.

El primer tema “En punto muerto” habla de los tropiezos de la vida, de las elecciones que hacemos por el camino y que marcan nuestra existencia. Del dolor, la desilusión y la traición, del tiempo que no se puede recuperar.

El siguiente es “Cordones de mimbre”, el primer single del disco y videoclip, para mí de las más tiernas y duras de todas las canciones de este disco, por cómo describe la enfermedad (quien haya pasado por ese duro trance en su vida lo percibirá más intensamente). Según lo iba escuchando a mí memoria llegaban reminiscencias de la famosísima “Nana” de Leño en cuanto a la dulzura y la melodía, que acuna al oyente, o del “Si amaneciera” de Saratoga por su crudeza en la letra. Pero también encontramos magistrales cambios de ritmo y estribillos pegadizos en “Sin reverencias” o “Nos hace morir”, la armonía que se crea entre los cambios de ritmo del potente estribillo y el resto de la canción es perfecta. Y la voz convierte la letra más que en una canción en un poema recitado.

Hay que destacar en todo este disco que la voz tiene una importancia vital, la entonación, la melodía, los distintos registros aportan una sensibilidad diferente a cada uno de los temas. En una onda más amable y animada encontramos “Debajo de aquel árbol” donde la armónica de El Drogas tiene un importante papel a este respecto y en “Cómo son” donde los coros de El Flako le dan un matiz muy peculiar al tema, pues subrayan palabras y frases a destacar.

En “Collar abandonado” la batería marcando los cambios, la guitarra cantando cuando no hay voz bien con riffs o con solos, la voz recitando “inmensa la espera cuando se quiere morir” y los coros animando el estribillo, hacen uno de los mejores temas del disco. Para terminar con “Lentos minutos” algo más suave, hablando del tiempo y los recuerdos, nos deja un tanto reflexivos.

El segundo cd “Matxinada” rompe de un trallazo toda nuestra reflexión anterior. Partiendo de su traducción del euskera, que significa revuelta, nos podemos hacer una idea de la temática que eso implica. En él se nos cuenta, como si de una noticia de un diario nacional se tratara, la triste realidad actual de un país Elrei Nodesp Haña, sin pelos en la lengua, con unas letras muy directas, agresivas, muy elaboradas también y un acompañamiento musical más duro y cañero. Para mí el disco más brutal hasta la fecha del grupo.

La primera frase que abre el primer tema del disco “Peineta y mantilla” es cuanto menos contundente “deja ya de hablar”, nos marca la pauta de lo que más o menos vamos a encontrar en este trabajo, producido por Brigi, que aporta la música a las letras de El Drogas. Temática social, que denuncia la corrupción de los políticos, banqueros, miembros reales y demás gentuza que está llevando a la ruina a toda la sociedad de un país sin ponerse ni tan siquiera colorados. Todo ello acompañado por una base instrumental más cerca del rock duro y con unas letras directas, con un tono irónico que hace que te revuelvas del sillón y saques toda esa rabia que llevas dentro. Este primer tema con su ritmo y estribillo pegadizo y una letra tan divertida y directa se va a convertir sin duda alguna en un himno más del grupo y un tema ineludible en los directos, por cañero y contundente.

“Come elefantes” habla de la monarquía en clave de humor, musicalmente un tema muy rápido, con cambios de ritmo y muy buenos solos de guitarra. “Están para violarlas” es un tema duro y la entonación de la voz lo recrudece, una frase que da mucho juego y un ejemplo más de la incultura, insensatez y falta de cerebro de los representantes políticos.

El problema de la minería tiene su hueco en este disco en “Olvido o rebeldía” un estribillo muy pegadizo que también tendrá su repercusión en los directos. En “Barro en la alpargata” se trata en clave de humor de la corrupción, una vez más del PP, en este caso en Navarra.

“Caradura” sobre el problema de la sanidad pública y una vergüenza de ministra que sigue en su cargo, comparativa de la vida de una y lo que cualquier enfermo se puede encontrar en la sanidad pública.

“Verte en la mierda” para mi gusto una de las mejores porque refleja la incultura de nuestro país en su máximo responsable actual. En “Que mal rato” arremeten contra el fraude de los ladrones de guante blanco, juego de palabras que hacen un tema duro pero divertido a la vez.

El tercer cd titulado “Y Glam” es quizás el más personal, excéntrico, sensual y descarado de los tres por las licencias que se permite El Drogas, ayudado en algunos temas por la música a cargo de Txus. Nos encontramos un sonido donde se entremezclan el rock&roll, el soul, el blues, el glam,…, que en ciertas ocasiones parece que nos trasladan a los años setenta y ochenta, con la introducción en todos los temas de coros femeninos (con Selva Barón a la cabeza) recordando a la música negra y al gospel, aunque aquí la espiritualidad va por otros derroteros más carnales.

Comienza con “Ya no anochece igual” tema muy sensual, con teclados a cargo de Germán San Martín que le dan un toque más glamouroso y refinado que en la versión acústica.

En “Con tu presencia” los riffs de guitarra introducen la voz melódica y sensual que lleva el peso de la canción hasta llegar a un estribillo pegadizo, con muy buena interpretación de Selva en ellos y una percusión que le da un toque muy rockanrolero.

“No sería nada” va en la misma línea que la anterior, con muy buenos cambios de ritmo. Toda una canción de amor sin llegar a ser una balada. En “Sueños rotos” los teclados son protagonistas; junto a “Quién puede verla” quizás las de temática más oscura y siniestra de este disco.

En “No das pena” se marcan un blues apoyado a la voz por el carismático Carlos Tarque (M-Clan) que deja su impronta en este tema, con unos teclados y coros muy efectivos.

“Demasiado tonto en la corteza” es la canción que da título a todo el álbum y otra de las candidatas a clásico. Termina con “Otros tragos”, quizás la más cercana a la versión acústica de los tres discos, enriquecida por coros, teclados y percusión, con un estribillo muy pegadizo y efectivo.

Me quedo con una reflexión: “busco tuerca y tornillo que me sujete la mano y aunque haga mucho daño lo dejaré por escrito”, la poesía convertida en música deja a un montón de lagartos llenando el aire de sueños. Sueños que El Drogas, cual narrador de cuento se tratase, refleja en tres distintas obras que embelesan al oyente. Ojala que todas las lenguas como cuchillos lo despellejaran todo tan bien como consigue hacerlo él. “Demasiado tonto en la corteza” lo resumo con una palabra: emoción.

Formación:

Enrique Villareal “El Drogas”: voz y guitarra
Eugenio Aristu “Flako”: bajo y coros
Txus Maraví: guitarras
Brigi Duke: bateria, percusión, guitarras y coros.

Tracklist:

CD 1 (Alzheimer)

01. En punto muerto
02. Cordones de mimbre
03. Sin reverencias
04. Nos hace morir
05. Collar abandonado
06. Debajo de aquel árbol
07. Cómo son
08. Lentos minutos

CD 2 (Matxinada)

01. Peineta y mantilla
02. Come elefantes
03. Están para violarlas
04. Olvido y rebeldía
05. Barro en la alpargata
06. Caradura
07. Verte en la mierda
08. Qué mal rato

CD 3 (Y Glam)

01. Ya no anochece igual
02. Con tu presencia
03. No sería nada
04. Sueños rotos
05. Quién puede verla
06. No das pena
07. Demasiado tonto en la corteza
08. Otros tragos

Marybel CB

2 Comentarios
  1. […] cual abre su último trabajo “Demasiado Tonto En La Corteza”, del cual nos hicimos eco aquí. Este videoclip es el espejo de “Cordones de mimbre”, y hace referencia a la temática […]

  2. […] álbum “Demasiado Tonto En La Corteza” (podéis leer aquí nuestra reseña) de El Drogas sigue dando que hablar, prueba de ello es que a pesar de su […]

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