EXTREMODURO – Plaza de Toros de Las Ventas (Madrid) – 12/09/2014

El viernes doce de septiembre teníamos una cita con Extremoduro en Las Ventas. Y es que era el primer concierto del doblete que estos se marcarían ese fin de semana en la capital.

Llegamos a un recinto abarrotado de gente haciendo colas interminables para entrar por las puertas principales de la plaza.

Una vez dentro el ambiente estaba tranquilo,  allí nos encontramos un escenario digno de festival con un enorme contenedor azul suspendido en el aire.

Poco a poco la plaza se fue llenando de gente y una voz femenina nos anunciaba que el concierto empezaba a las 21:30, que estaba prohibido realizar fotografías y grabaciones, que por favor apagaran los teléfonos móviles y disfrutaran del concierto.  Recordándonos que para esta ocasión contábamos con una zona tranquila (a la izquierda) dónde disfrutar el concierto de una forma más pasiva y una zona marchosa (derecha) dónde bailar y saltar sin miedo a molestar.

A la hora prevista, puntualmente, se apagaron las luces con un recinto hasta los topes y un «agente de seguridad» salía a revisar la obra con su linterna para dar el OK y que bajen el contenedor con el cargamento.

Extremoduro (1)

Con los clásicos pitidos de una grúa bajaba el contenedor mientras sonaba la intro.

Al ritmo de los riffs de «Extraterrestre» se abría lentamente el contenedor para dejarnos ver a Miguel, Iñaki y al «Robe»

Enlazaron la intro de extraterrestre con «Sol de invierno». Un clásico que vienen tocando para abrir los conciertos mucho tiempo, para seguir sin apenas un respiro con «Buscando una luna» sin ese saxo característico pero con una gran acogida del público.  Siguiendo con «lL vereda de la puerta de atrás» con un Iñaki perfecto, comedido pero brillante.  Tras este comienzo por todo lo alto teníamos la primera mini pausa de un par de minutos de la noche (una de tantas que vendrían), una un poco prematura para mi gusto.

Extremoduro (3)

Volvían con «Mama», no tan aclamada como la anterior, llena de cortes y cambios de ritmos algo incomprensibles para el gran público.

Para contrarrestar un poco la coreada «Golfa» dónde todos los presentes cantaron, desde los más jóvenes hasta los mas adultos, porque si hay algo que había era diversidad de edades. Me parece cuanto menos entrañable, es maravilloso que la música pueda ser un punto en común entre generaciones tan diferentes.

Mientras yo buceaba entre la multitud marchosa en busca de mis acompañantes de la noche me sorprenden unos riffs nada esperados en «Calle de la Esperanza s/n» y sorprendentemente me encuentro con un homenaje a la 5 de Beethoven en la cual mi faceta clásica se puso a dar volteretas de felicidad, puede ser que a alguien se le hiciera una parte instrumental excesiva, pero yo sólo puedo decir que fue excelente

Extremoduro (6)

Con «locura transitoria» teníamos otro de los nuevos temas de «para todos los públicos». Para mi gusto no tan bien seleccionados como los temas antiguos, ya que nos faltaron algunos de los que se dejaron para el día siguiente. Aunque esta no es una de las que cambiaría,  desde luego.

Un discursito «del Robe» nos introducía al tema inédito. Yo me quedo con su mensaje que decía algo así como «no grabeis el tema, dejad que la gente lo oiga por primera vez en directo y haced de cada momento un momento único disfrutando de él». Evidentemente no es algo plasmado palabra por palabra porque aparte de que sabemos que se nos va por peteneras yo no soy una  grabadora… pero creo que es algo que hoy en día sufrimos. Realmente no tiene la misma magia tener un móvil en la cara o ver a los músicos a través de nuestros ojos sin pantallas de por medio.

Acabamos la primera parte del concierto con «Dulce introducción al caos»,»Segundo movimiento: lo de fuera» y «Cuarto movimiento: la realidad». los tres del tirón y con introducción y algunas estrofas inéditas.

Extremoduro (5)

«Robe» despedía la primera parte con su mítico «bueno, nosotros nos vamos, vosotros ya sabéis que podéis hacer lo que queráis, estamos en un país libre…eso sí ¡que no os vean! y con esto llegaban sus 20 minutos de descanso.

Que tengo que decir que no llegaron a ser 20, al final fue algo menos de tiempo y creo que muy bien merecidos pues estamos hablando de tres horas de concierto. Si bien es cierto que en el mundo del rock no están usual, pero en otros conciertos se hacen descansos con menos duración del programa.

Para disfrutar del concierto de una forma más analítica intentamos llegar hasta la zona tranquila y al volver a la escena los músicos nos encontramos con que «Robe» nos hablaba del experimento y bromeaba con que ahora que estamos todos ubicados nos cambiásemos de sitio.

Extremoduro (16)

«Prometeo» fue la primera de la segunda parte donde en la zona tranquila se podía apreciar mejor la presencia de un guitarrista/ corista/ percusionista y un teclista en ambos extremos ya que por las pantallas aparecían bastante poco, por no decir nada.

Una de los aspectos que llamó la atención de la noche fue ver como Roberto se encargaba de la guitarra solista de «Jesucristo García» una grata sorpresa.

Una batería perfecta nos presentaba «Poema sobrecogido» donde nuestro guitarrista acompañante realizaba segundas voces. Terminando el tema con el solo de batería.

Extremoduro (13)

En general el sonido el concierto fue casi impecable, una de las baterías mejor ecualizadas que he oído, pero sin embargo una mini percusión ausente y un gong inexistente y desde luego no era porque no le dieran con ganas.

Quizás aparte de ese detalle faltara un poquito más de presencia de la en la guitarra de Iñaki sobre todo en ciertas partes.

«Tango suicida» fue uno de los temas en que se bajó la intensidad y el público decayó pero lo retomaron con «So payaso» que aunque la hemos oído hasta la saciedad, todo el mundo la disfruta. Fue cantada por la multitud, algo viciada pues ya la tocaran con los ojos cerrados y no tuvo el mismo mimo que otras.

Extremoduro (9)

El teclista empezó a ganar protagonismo poniéndole la guinda al pastel.

Seguimos con «Stand by» y una deliciosa intro del teclista, en la cual pensé que el instrumento acabaría en el suelo, nos presentó «Salir».

Desde este momento empezamos a subir escalones hacia el final, el siguiente escalón fue «Puta». La locura se hizo con el público, donde no había pies en el suelo ni en la zona tranquila. «Qué borde era mi valle» y el mítico himno «Ama ama y ensancha el alma» en el cual nos encontramos en el fondo del escenario la palabra ama escrito con las luces.

Extremoduro (4)

A propósito de éstas, fueron un auténtico espectáculo, sobre toda la segunda parte.

Así cerraban la segunda mitad despidiéndose del respetable para volver a salir pasados unos minutos con la tanda de bises. cerrando el concierto con «El camino de las utopías» y una cover instrumental de  «Rockin’ all over World» en homenaje a Platero y Tú por el «Si tú te vas» con el que finalizaban sus actuaciones.

Extremoduro (7)

Un final apoteósico donde no faltaron saltos, carreras, e incluso un «Uoho» tirado sobre la batería mientras su compañero tocaba en los huecos restantes. En definitiva un concierto lleno de vitalidad y frescura. Ejecutado con mucho gusto, aunque vi unos Extremoduro más comedidos puedo afirmar que estuvieron a la altura. Tuvimos un tema menos que los del sábado, pero tras tres horas de concierto nos fuimos de lo más satisfechos.

¡La próxima no me lo pierdo!

Texto y fotos: Michelle Alexandra

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