Heaven Shall Burn – Of Truth And Silence (Review)

Después de las alegrías que les trajo su anterior álbum, Wanderer, Heaven Shall Burn han tardado cuatro años en reaparecer, pero lo han hecho a lo grande, en este tiempo les ha dado tiempo a cocinar un álbum doble de 19 temas con más de hora y media de música dividido en dos partes, la primera, llamada Of Truth muy relacionada con esta era plagada de “fake news”, y la segunda, de nombre Of Sacrifice que se relaciona con la carga de sacrificarse uno mismo para llegar a la mencionada verdad, con las que pretenden mostrar que si bien los concpetos de verdad y sacrificio no están tan relacionados léxicamente, sí lo están en la vida moderna; y es que ya sabemos que los germanos siempre han impregnado su música de mensajes directos muy potentes y de gran carga de conciencia.

Después de la intro que supone “March of Retribution”, The Truth abre con un Thoughts and Players que supone una presentación enérgica, cargada de potencia y melodía y en la que encontramos uno de los ingredientes nuevos, la sección de vientos que aporta unas líneas melódicas que acompañan perfectamente a la contundencia de Christian Bass a la batería.

Merece la pena, para hablar de los siguientes temas, mencionar los videoclips que han ido sacando de ellos, porque creo que sólo así se entiende completamente la idea del disco, y si Heaven Shall Burn suelen manejar con maestría sus lanzamientos en vídeo, en esta ocasión además han ido mucho más lejos, formando una auténtica fiesta audiovisual, en la que cabe de todo.

El potente Eradicate, una pieza furiosa llena de Detah Metal y riffs precisos, han formando una película de acción de bajo presupuesto, con cromas, fectos cutre, una pandilla de libertadores armados acompañados de un mono saltarín y sonidos diegéticos del propio corto que pisan la canción, lo cual no forma un escenario ideal para disfrutar de ella, pero sí convierte el videoclip en un entretenido viaje al que le dan banda sonora.

Pero la fiesta llega a continuación, y voy a mencionar a alternar el orden de los temas intencionadamente, comenzando por “Úbermacht”, un corte en el que sorprenden los tintes eléctricos, pero que completan un tema machacón y contundente. Si hablaba al principio de la intención de la banda de mostrar la dualidad entre la verdad y el sacrificio, el videoclip de este tema no puede ser más acertado para este propósito, comenzando por una propuesta de videoclip trabajado, efectista y fantasioso que aprovecha el impás que contiene el corte con una parte melódica y tranquila para da una vuelta de 360 grados en la propuesta visual, y llevarnos a una grabación minimalista y sencilla de local de ensayo cuando el tema arranca su fiereza de nuevo, este contrapunto nos escupe a la cara esa intención a la que hacíamos referencia, de forma original y elaborada, un auténtico acierto del director Philip Hirsch.

Pero si este director había dado en el clavo con este videoclip, entiendo que en sintonia plenamente estudiada con la banda, el bombazo que llega con el videoclip en el que unen el que supone el cuarto tema del disco, “Protector”, con el último del segundo disco, el que cierra el trabajo completo, “Weakness Leaving My Heart”, con el aliciente que son dos temas que, a priori, no tienen nada que ver entre sí; el primero, un tema en el que se pueden encontrar los ingredientes esenciales del Death melódico, especialmente en las guitarras, pasado siempre por el personal carisma de Heaven Shall Burn, en esta parte encontramos un videoclip modernista, magistralmente realizado, con referencias visuales marcadas, que rápidamente me trasladan a una versión actual y colorida de Fritz Lang.

Al acabar este tema, arranca el final del disco, trasladándonos, de forma similar a la mencionada en “Übermacht”, a una imagen más real, con matices en esta ocasión, ya que la preciosista propuesta en blanco y negro nos muestra una historia mucho más metafórica, a la que acompaña un tema que en su inicio es tan melódico y tranquilo, tan de cierre, que nos sorprende cuando vuelve a arrancar, por momentos, con la fiereza sobre todo de la voz de Marcus Bischoff, formando conjuntamente una experiencia audiovisual que pone los pelos de punta. Ambas partes forman en total un videoclip de 13 minutos que es una auténtica proeza y que nos muestra, en una pieza, las dos caras más reseñables musicalmente de Heaven Shall Burn.

Y si con estos tres videoclips habíamos pasado ya por no pocos géneros, en “My Heart and the Ocean” llegamos a otro punto más, el documental y que nos enseña también, a base de imágenes varias de maltrato animal en los Oceános, la cara más comprometida a este respecto de la banda, al son de unos riffs de guitarra de Maik Weichert y Alexander Dietz que son, a estas alturas, tan identificables, que podemos hablar de que esa identidad propia y única tan ansiada por tantas bandas, es, hace ya bastante tiempo, una realidad aquí.

Después de este festín, de nuevo aconsejable vivirlo en formato audiovisual para poder comprenderlo completamente, llegamos a un pequeño respiro en “Expatriate” en el que la sección de vientos acompaña el mensaje vocal en forma de discurso, para llegar a un más oscuro “Whats War Means” y un potente “Terminate the Unconcern” que precede al primer final, “The Ashes of My Enemies”, de nuevo a cargo de la sección de vientos.

Si bien esta primera parte ya podría suponer un buen disco por sí misma, continuamos con la segunda, un Of Sacrifice quie da comienzo con uno de los temas más death melódicos del álbum, “Children of a Lesser God” al que le sigue una de las sorpresas, un “La Rèsistance” que es puramente metal industrial, que nos podría hacer pensar que esta segunda parte es más experimental, un extra añadido, y si bien pudiera ser en parte cierto, ya sólo “The Sorrows of Victory” hace que merezca la pena, un tema de más de 8 minutos, con constantes cambios de ritmo que dan lugar a partes muy diferenciadas de la canción y con unas guitarras sobresalientes, uno de mis temas favoritos sin duda, al que continúan una serie de temas de corte similar, cortos, directos, contundentes, desde “Stateless” hasta “Critical Mass” son pura carne de directo, y puro Heaven Shall Burn.

Antes del mencionado final con “Welcome Leaving My Heart” tenemos además con “Eagles Among Vultures” la ocasión de encontrarnos con la muestra perfecta de lo que la sección de vientos le puede aportar a la banda, con unos toques sinfónicos, que, para mi gusto, en esta ocasión se antojan demasiado presentes.

En resumen, una auténtica joya de trabajo que no hace más que reafirmar mi devoción hacia una banda que, si ya tiene uno de los directos más potentes que he visto, además mima cada trabajo discográfico hasta el extremo, desde la producción musical hasta sus lanzamientos audiovisuales, pasando por unos sobresalientes trabajos de diseño y conceptualización.

Heaven Shall Burn of Truth and Sacrifice

Formación

Maik Weichert: guitarra
Alexander Dietz: guitarra
Marcus Bischoff: voz
Eric Bischoff: bajo
Christian Bass: batería

Tracklist

CD1 of Truth

1. March Of Retribution
2. Thoughts And Prayers
3. Eradicate
4. Protector
5. Übermacht
6. My Heart And The Ocean
7. Expatriate
8. What War Means
9. Terminate The Unconcern
10. The Ashes Of My Enemies

CD2 of Sacrifice

1. Children Of A Lesser God
2. La Résistance
3. The Sorrows Of Victory
4. Stateless
5. Tirpitz
6. Truther
7. Critical Mass
8. Eagles Among Vultures
9. Weakness Leaving My Heart

Juanpa Ameneiros

9
  • Puntuación 9

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close