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Manual del buen metalero

Últimamente no hago más que leer en foros de Internet y redes sociales preguntas relacionadas con lo que un metalero debe o no debe ser, lo que debe o no debe llevar puesto, y así un largo etcétera. Para iluminaros he creado el Manual del buen metalero, donde la mayoría vuestras dudas existenciales serán sofocadas, bueno, si no la mayoría al menos las principales. Aún queda por decidir si un metalero puede usar pasta de dientes de color rosa, o ha de comprarla en colores más acordes al subgénero al que pertenezca.

El primer y fundamental requisito de pertenencia a nuestro exquisito club es por supuesto llevar el pelo largo y sólo utilizar el programa de pendas oscuras de tu lavadora. Ésta segunda regla no entrará en vigor en el colectivo Prog, exentos de la mayoría de las normas del manual.

El buen metalero ha de ser también un gran amante de la cerveza, aunque no se excluyen otras bebidas alcohólicas, antisocial, deprimido y marginado.

No obstante, el mundo del metalero es un vasto universo repleto de matices, por lo que analizaremos los subgéneros del mismo, para ofrecer así una guía de actuación más detallada:

  • Heavy clásico u ochentero

Único colectivo donde se permite llevar el pelo rubio, es más se recomienda encarecidamente hacerse aunque sea unas mechitas cuando se acude a la peluquería de barrio de siempre, a cortarse el flequillo y hacerse el cardado.

Ropa dos tallas más pequeñas, leopardos y tigres, flecos… Muchos flecos. Son imperativo en el atuendo, y como accesorio imprescindible el bote de laca Nelly, el de toda la vida, nada de moderneces como L´Oreal o Garnier.

Queda prohibido terminantemente escuchar nada compuesto más tarde de 1989, con excepción de los innumerables recopilatorios editados por las bandas de la época.

Este punto ha creado mucha controversia, ya que un heavy de toda la vida ha de apoyar la escena local. Siempre y cuando la escena sean grupos reincidentes en las fiestas patronales de Fuenlabrada, por supuesto.

  • Powermetalero

Amigo amante de los gorgoritos, los requisitos de pertenencia a éste sector son muy sencillos: Has de ser un jodido friki. Tu vida se desarrollará entre partidas de rol y lectura de fantasía, conocerás los rincones de Skyrim mejor que tu barrio. Mantendrás innumerables discusiones en foros de Internet sobe las múltiples teorías de Canción de Hielo y Fuego, sabrás el párrafo, e incluso la línea de cualquier pasaje de El Señor de los Anillos. Tu sabiduría no conoce límites.

Por último, y como cuestión innegociable, te divertirás como un niño en los conciertos de Blind Guardian, pese a ser un tostón en directo.

  • Blackmetalero

Este colectivo no desperdicia su tiempo con litronas en el parque, siendo esto más habitual en otros grupos como los mencionados anteriormente. Prefiere beber la sangre de una virgen recién sacrificada (con algo de vodka, para darle sabor y esas cosas). En su defecto beberá Bloody Mary que para el caso es lo mismo, la sangre de María.

Su cabello ha de ser infinitamente largo y negro como su alma, en las féminas se acepta el rojo o las mechas siempre y cuando sus tonalidades no vayan más allá del morado, si no se corre el riesgo de caer en el agujero emo.

El buen blacker adorará indiscutiblemente a Satán, nada de ateísmos y esas gilipolleces. El Maligno será el único signo de aprecio que mostrará, ya que el odio más profundo hacia todo y todos florece en su cavernoso y deprimido interior.

Pese a que sus creencias provengan de Oriente Medio, elegirá como destino vacacional el norte de Europa, siendo Alemania la frontera de países a visitar, que más abajo da mucho el sol y hay que mantenerse blanquito, pese a que Behemoth insistan en cantar “O Father O Satan O Sun”, o los Tsjuder queden como cangrejitos tras su paso por Mallorca.

Por último, un blackmetalero ha de sustituir todas las u por v en su escritura, porque un blacker otra cosa no, pero avténtico es un rato.

  • Deathmetalero

Indispensable llevar camisetas de grupos brutotes, a ser posible, y para que se demuestre que eres un old school y escuchas esto desde hace por lo menos veinte años, en un grisáceo descolorido. Si no es tu caso también puedes lavar tus camisetas en el programa de las toallas de la lavadora para conseguir un efecto parecido.

Como el canibalismo podría suponer algunos problemillas con la poli, comerás principalmente carnaca poco hecha porque ¿dónde se ha visto a un deathmetalero vegano?. La carne cruda te recordará a las vísceras y descuartizamientos que aparecen en lo poco que puedes entender de la letra de las canciones.

  • Prog

Nos encontramos frente al niño bonito en el universo metalero, los Proggies atienden a pocas normas establecidas. Se les permite vestir de colorines y no se les considera marginados sociales, aunque ellos hagan todo lo posible por automarginarse.

El pelo ha de seguir siendo largo, pero la media melenita a capas es el corte más generalizado entre sus integrantes.

Para ser incluido en éste apartado existe un requisito indispensable, ser inteligente, o al menos parecerlo. Un prog ha de llevar gafas, aunque sea sin cristales, y estar cursando los últimos años de universidad, a ser posible una carrera de ciencias. En su defecto también será válido cursar especialidades como la filosofía o la sociología, ya que un prog es un resabiao depresivo, en busca de un sentido para la existencia humana.

  • Numetalero

También denominados chandalmetaleros o modernetes, éste grupo salió de la vaguería por no cambiarse de ropa. ¿Que estás tan agustito en tu casa con el chandal dos tallas más grande? No hay problema, ponte a escuchar algo de Linkin Park y serás aceptado en el club.

  • Core

Dícese de todo aquel que escucha cualquier cosa terminada en core, ya sea deathcore, grindcore o mathcore. Éste colectivo ha sufrido la exclusión de nuestro selecto club por el incumplimiento de dos requisitos indispensables: Llevar en su gran mayoría el pelo corto, y no utilizar como atuendo habitual el negro, siendo habituales las camisas de cuadros color rojo.

  • Paganmetalero

Si te sientes especial por adorar a Odín o realizar antiguos rituales celtas a la luz de la luna siento desilusionarte, pero perteneces a la concubina del metal, todos los géneros te utilizan y ninguno se queda contigo.

Los blackers no aceptan tu culto a otras deidades, para los deathmetaleros tus flautas son demasiado dulces, los powers echan en falta más dragones, por no hablar del resto de colectivos, para los cuales eres inexistente.

Pero amigo pagan, no pierdas la esperanza, continúa bebiendo la cerveza en tu propio cuerno en el garito de turno llevando como indumentaria un kilt, y sigue la senda de las antiguas creencias: ellas te marcarán el camino.

  • Orientalmetalero

A éstos les pasa como a los anteriores, están a la vez con todos y con ninguno. Para entrar aquí necesitas sí o sí saber hebreo y árabe, colocarte el pañuelo de monedas a la cintura y apuntarte a clases de danza del vientre, esta regla impera tanto para el sector femenino como el masculino.

  • Thrash y Doom metalero

Finalmente llegamos al último sector, el más sencillo de todos para ser admitido, a parte de los requerimientos principales de pelo largo y atuendo oscuro sólo tienes que ser muy rápido o extremadamente lento en todos los aspectos de tu vida. Y sí, cuando digo todos, me refiero a TODOS.

Si seguís éstas normas al pie de la letra recibiréis vuestro carné de Jebi, así que ya sabéis, a ser buenos/as metaleros/as.

P.D.: si no os encontráis en ninguno de los géneros aquí expuestos existen dos posibilidades, o que no seáis metaleros, o sí lo seáis y aun no lo sepáis.

Medusa (la blackdeathmetalera que escribe desde un portátil rosa)

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