Me da todo igual y mi color favorito es el amarillo

Hay que estar muy loco para meterse en un medio musical. De psiquiátrico si lo que quieres es dirigirlo y que tenga un cierto éxito. Por eso hay tantos y pocos llegan a algo, porque por suerte la locura no es la norma. Aún así, os recomiendo echar un ojo a EL ENEMIGO: ¿QUÉ ESTOY HACIENDO CON MI VIDA?

Hablemos del éxito. Este puede ser medido de muchas formas, pero en la que me voy a centrar, por su significado e importancia, es el dinero que genera. A priori, sin ponerme a matizar, más visitas = más dinero. La conclusión parece bastante clara, hay que conseguir visitas.

Hay muchísimas cosas que se pueden hacer para ello, pero clara está en generar contenidos. No basta con eso, estos tienen que ser visitas, porque por mucha calidad que tengan, si no los ve nadie… Que sí, que algunas bandas/sellos/promotoras compartirán, Google hará sus cosas de Google… Pero si quieres jugar en las grandes ligas, eso no vale una mierda.

¿Cómo hacerlo? Llama la atención, mucho. Pero no generando polémica dando una opinión poco popular. Eso es pensar. Hay que crearse un personaje, creérselo y empezar a soltar salvajadas, aunque no venga a cuento. ¿Un ejemplo? Si un músico habla de sus portadas favoritas, presenta la noticia como que le gusta el semen. ¿Por qué? ¿Por qué no?

No hay que olvidar que cualquier declaración, descontextualizada, puede ser llamativa, aunque cuando se profundice en la noticia esta no tenga importancia y en sí no tenga ningún valor informativo. La máxima es simple: todo puede ser noticia.

¿Todo esto os suena, verdad? Lo vemos por todas partes. Y mirad, Que pase con política, que es un circo, o con el fútbol, que importa más el peinado de uno que su rendimiento, pues bueno… Con el arte me duele. Porque sí, soy un romántico, idiota, pero romántico.

Y es que queridos lectores que habéis aguantado hasta aquí mi turra: se están riendo de vosotros. La información es la que es, pero se puede presentar de muchas maneras, de tal forma que algo que es irrelevante pase a serlo, por lo menos en apariencia.

Voy llegando al final pero os voy a hacer un spoiler: soy imbécil. Me he pasado demasiadas horas en la facultad de psicología y creedme si os digo que esto me resulta muy sencillo, pero no me sale. Que no quiero ir de lo que no soy, es que entiendo que las noticias son noticias, no sumideros donde cabe todo. Si quiero llamar la atención hay mil maneras. Aquí una.

Me gustaría pensar que alguien se da por aludido por esto. No para que cambie sus formas, no soy tan iluso, sino para sacarle una sonrisa. Porque mientras yo escribo esto, ellos acaban de decir la enésima barrabasada del día y han sacado tajada de ello. Y aún mejor, caminan con la cabeza muy alta, orgullosos de ello. Pero quizá se les escapa un concepto, el de dignidad. Aunque lo dije antes, soy imbécil. Si tuvieran dignidad la venderían por un titular que les diera más visitas.

Alejandro Sanz

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close