NEXT STEP – Legacy

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A pesar de que el apelativo New Wave of American Heavy Metal nació a modo de marco temporal antes que como una referencia sonora, éste poco a poco fue identificándose con esa evolución del groove que caminaba por el alambre para no caer en el nu-metal, coqueteando de vez en cuando con las formas del hard rock. Esto le vino bien al metal alternativo, otra denominación que caía bajo su paraguas, ahora libre para salir de su arnés temporal y poder alargarse en el tiempo –denominación por otra parte paradójica en tanto lo alternativo en el mainstream significa menos accesible, mientras que en el metal implica una mayor accesibilidad, cosa que no quiere decir que posea menor complejidad. Y precisamente ahí, en el metal alternativo y en su distinto fluir temporal encontramos una trinchera desde donde los madrileños Next Step nos presentan su primer largo y, de paso, relacionan su propuesta musical con el concepto de legado incluso antes de iniciar la escucha.

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“Wounds Become Scars” abre el álbum con un sonido que empaña los cristales de la habitación, todavía no queriendo alejarse demasiado del influjo NWOAHM siendo una de sus ramas, mal que pese a muchos, los Metallica de Load antes que los de los ochenta. A causa del vaho los siguientes segundos se dedican a hacer dibujos como la serpiente de cascabel en la arena de un sonido de raíces sureñas. Helados, sudados, es el momento perfecto para que las vocales de Guillermo García entren con esa redondez atractiva y frágil propia de una pompa de jabón, tan completa por sí misma que cuando intenta otros registros no llega a alcanzarlos. Así, de la misma manera que las vocales ya han llegado al clímax nada más aterrizar, al resto de instrumentos les pasa algo similar, transitando zonas donde se persiguen a sí mismos; con calidad, por supuesto, pero perdiendo contundencia. Next Step se nos presenta así como uno de esos grupos que saben manejar la ironía, sonando más potentes cuánto más melodía introducen a su sonido. Allí es donde encaja todo, voces, instrumentos y una producción cuidada.

Habiendo empezado entonces la película por el clímax final, como si el resto se tratara de un largo flashback, tomamos con precaución la curva de “End Of Falling”. Ésta se inicia con matices más añejos, de hard rock, para acelerarse hacia un postgrunge basado en los contrastes de las vocales consigo mismas, ascendiendo y descendiendo como un pájaro huidizo, divirtiéndose, que los sitúa firmemente como otra de las patas de las nuevas bandas de metal alternativo de la zona –con Muntz, cuyo disco ya analizamos hace unas semanas aquí, como otra de las extremidades, eso sí, bajo la atenta mirada de Juan Blas. Dicho esto “End Of Falling” es un tema con menor gancho pero más compacto que el anterior y con similar coherencia a nivel musical, pintándonos ya un esquema muy claro del el mundo que nos quieren proponer en esta ópera prima. Ésta avanza con “Echoes Of A Life” el primer single del álbum que entre tinieblas y escupitajos remite al “Echo of a Scream” del supergrupo Art of Anarchy, no tanto al sonido como tal sino a su nuevo vocalista, Scott Stapp, quien asimismo fue vocalista de Creed en donde también estaba… exacto, esta es otra manera más rebuscada de citar la fuerte influencia de Tremonti en la banda –algo que ya se han cansado de repetir en las redes sociales. Pero los de Madrid no necesitan complicarse tanto y dar semejantes rodeos, simplemente nos traen bombas de decibelios que al explotar golpean con unas caricias melódicas que a veces duelen. Algo sencillísimo y al mismo tiempo de una complejidad tremenda pues su propuesta musical se siente como una fortaleza en el corazón que impide que éste sea atacado pero que, de alguna forma inexplicable, consigue seguir haciéndolo latir vivamente.

“Nature Calls” quiere tranquilizarse con visos de balada pero, cual mono con un detonador, explota cada poco en un mar melodía que agranda los contrastes citados anteriormente sin que por ello pierdan una ternura que, por echarles otro piropo que alguno podría entender al revés, no les sitúa muy lejos de los últimos Bush. Aquí sin embargo las guitarras se esfuerzan por no perder la senda de la tradición hard rock y mantener un sonido a lo Ryan Gosling, sin ser especialmente versátil y a pesar de que le guardemos cierta reticencia debido a que nuestra dimensión femenina lo ame, también las pulsiones varoniles de cada cual tienen un hueco para él. “Price We Pay”, de nada menos que siete minutos y medio y con un sonido brumoso, propio de una producción ochentera llena de sintetizadores y callejones con niebla, nos hace temer que en cualquier momento salga un tipo con gafas de sol tocando un saxo. Por suerte prefieren tirar hacia la grandilocuencia de Trivium, sin tanto carácter épico, más cercanos a las zapatillas desgastadas de patear la acera, dando lugar a una propuesta interesante pero menos pulida que los anteriores temas. Tanto espacio a rellenar les incomoda, dando a entender que ellos son más de pintar interiores que de grandes horizontes a conquistar. En este sentido están muy lejos de ser una banda de post-rock, tampoco lo necesitan.

“Follow” es sinónimo de una gran planificación a la hora de concebir el álbum y el orden de los temas. Con esa aceleración entrecortada, funciona como una vuelta a la zona interior que les caracteriza pero todavía observando por el rabillo del ojo los grandes pasajes que dejan atrás. Por eso, a pesar de estar vertebrado por un ritmo que puede hacerse algo pesado, el tema consta de un estribillo extensísimo, de esos que comienzan como una vibración en un vaso y terminan como un terremoto bajo nuestras pieles. “Legacy”, ahora sí, nos enseña el lago nocturno con más calma, sin querer imponerse con tanta fuerza como “Nature Calls”, pudiendo por eso dar un efusivo abrazo a la figura fantasmagórica de Staind, la cual, como la lámpara de Diógenes, alumbra el paso ayudándonos a encontrar la honestidad en nuestros sentimientosde ahí ese último fragmento instrumental que funciona como un espejo deformante y, por ello, en tanto no nos reconocemos, certero. No es moco de pavo.

“Humans” recoge el savoir faire de la banda y lo junta el doble bombo del NWOAMH y los coros de sus coqueteos con el hardcore en un fino equilibrio que evita convertirse en metalcore. Algo así como hallar la media del álbum, lo que serían los puntos en común, para añadirle una tonelada de mala baba, debatiéndonos entre juzgarlo como buen tema o curiosidad, la cara b de “Price We Pay”. El siguiente “Whatever May Come” explota el contraste entre un corte potente y otro más delicado, pero cuando decimos ‘ésta ya nos la sabemos’, esperando que las guitarras gruñan a la vuelta de la esquina, Next Step nos devuelven una bofetada en forma de tema acústico. Grata sorpresa que torna algo agridulce al invadirnos progresivamente la sensación de que, manteniendo esta fórmula, hubiera funcionado mejor un unplugged de uno de sus temas anteriores. Mejor cierre para el álbum que esta canción por momentos plana.

Para subir el ánimo llegan los nueve minutos y medio “Faith Collapsing”. Encomiable las ganas de la banda de volver a intentar subir la montaña a pesar de que las fuerzas flaqueen a estas alturas, demostrando ese valor de los grupos jóvenes –siendo precisamente lo que los define como jabatos– que tanto se echa de menos en bandas sobradas de virtudes compositivas. Sin embargo este penúltimo track se escucha con otros oídos, se nota cierta urgencia, en lugar de ser conscientes del tiempo que les queda cada acorde se lo plantean como si la canción se fuera a terminar en breves. Si bien es cierto que la táctica es tramposa en tanto a mitad del corte se toman un descanso con un punteo estrellado. Aunque éste no sea su terreno, al menos en este álbum, pues la fuerza de las emociones que transmiten se diluyen por el camino, “Faith Collapsing” es igualmente loable –no obstante, deberían echarle más escuchas a los segurísimo conocidos y reconocidos por ellos A Perfect Cicle a fin de darse cuenta de que para conseguir eso que intentan tampoco necesitan temas tan largos. No hace falta irse tan lejos, el último “Eternal”, single lanzado previamente a este álbum y recuperado para la ocasión, ya nos da pistas de por dónde podrían ir los tiros gracias al plano que lleva incluido y con el que asimismo se ha construido este Legacy.

Un álbum que mecería ser defendido en el festival Rock on the Range junto al resto de las bandas a las que mira de reojo. Incluso pondría a algunas en evidencia.

next step legacy

Formación

Guillermo García: vocales, guitarra, guitarra rítmica
Irene Génova: guitarra, guitarra rítmica, vocales secundarias
Jesús Hernando: bajo, vocales secundarias
Diego Solana: batería

Tracklist

1. Wounds Become Scars
2. End Of Falling
3. Echoes Of A Life
4. Nature Calls
5. Price We Pay
6. Follow
7. Legacy
8. Humans
9. Whatever May Come
10. Faith Collapsing
11. Eternal

next step

8.3
  • Puntuación 8.3

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