Odio a los músicos. A los fotógrafos. A los plumillas. Odio el mundo musical

Odio a los músicos que piden fotos gratis, porque no les pagan, tienen que pagar por tocar, son aficionados y no viven de la música, o lo que cobran por tocar no les llega para los gastos. Les odio con todo mi ser y toda mi alma. No por ser músicos, obviamente, sino por ser estúpidos, y esperar que el resto lo seamos.

Y si, digo que son estúpidos y esperan, o creen, que el resto también lo somos. Son estúpidos porque se escudan en que no les pagan, tienen que pagar, o lo que cobran no les llega, y siguen con ello. Imaginemos que unos señores montan una empresa, y esa empresa solo pierde dinero. La empresa cierra, ¿no?. Lo que la empresa no hace -y si lo hace, se arriesga a que haya demandas- es no pagar a sus proveedores, o, llorarles para que les sigan proveyendo gratis, porque no llegan a cubrir costes. Una banda que cobra es una empresa. Si no genera beneficios, puedes intentar llegar a cubrir costes, o incluso tirarte una temporada perdiendo dinero (la crisis, y eso). Pero si a la larga lo único que haces es palmar pasta, cierras. Señor músico, que tú no ganes dinero con tu profesión, a mi, como fotógrafo, me la trae muy floja. Yo aspiro a tener un trabajo digno con la mía. Y si no puedes permitirte pagar una fotografía a un precio razonable, ve al fotomatón con tu instrumento, seguramente por menos dinero la tendrás, pero deja de creer que soy gilipollas.

Odio a los fotógrafos. Amigo fotógrafo que regalas tu trabajo (normalmente, porque tienes otro que te da de comer) a bandas o medios que sacan tajada: eres la peor escoria que puede haber sobre la faz de la tierra. Lo peor es que estás orgulloso de serlo, por ver tus fotos impresas mientras otros se lo llevan caliente. Escoria porque no solo infravaloras una profesión que, según tú, te gusta. Escoria porque tampoco aspiras a poder sacar un extra -impuestos excluídos- de algo que a ti te ha costado y te cuesta dinero (porque cada click que haces, cuesta). Eres escoria porque, con tu actitud, no solo jodes esta profesión -la mía-, sino que jodes a los que luego en los fosos tratas de compañeros, a los que luego les rascas el lomo (por no decir que les lames el fuet), que sí que viven de esto, o al menos lo intentan.

Odio también a los plumillas, la otra cara de la moneda del pringamiento. A los plumillas que copiapegan notas de prensa, palabra por palabra, sin leerlo, escapándoseles las direcciones de correo del remitente, cuando no directamente las crónicas de otra gente. A los plumillas que van de divos, firmando crónicas sin haber estado en los conciertos. Esos plumillas que en su momento eran guays, y ahora no llegan ni a chachis. Odio mucho a esos plumillas que ponen la mano y regalan la oreja solo si hay un mínimo de euros, y si no, no existes.

Odio en general la hipocresía del mundo musical, ese mundo en el que si dices cosas buenas eres amigo de todo el mundo, pero si dices las cosas como son o como las piensas, eres un leproso. Cualquier día, lo dejo. O me echan por escribir esto.

Andrés Abella

2 Comentarios
  1. Marisa dice

    Tú sabes que en esta web en la que escribes se copian notas de prensa palabra por palabra, se escriben textos gratis y supongo que se publican fotos sin cobrar, ¿verdad!

    1. Andrés dice

      No creas que me entero de mucho de lo que pasa en esta web. Lo que sí tengo claro es que la directiva no cobra, es más, manteniendo la web, pierde dinero.

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