Review del disco de Sôber – La Sinfonía del Paradÿsso

Con motivo del 16º Aniversario del lanzamiento del álbum Paradÿsso, la banda madrileña Sôber ha decidido hacer un homenaje al disco que los catapultó al Olimpo de las bandas de metal, a lo más alto del panorama musical nacional.

Los hermanos Escobedo, se reúnen de nuevo con las guitarras de con Antonio Bernardini y la percusión de Manu Reyes para auto homenajearse a través de un álbum grabado en directo al que han decidido bautizar como La sinfonía del Paradÿsso. Una reformulación del famoso disco Paradÿsso acompañado por diversos arreglos orquestales de la mano de la asturiana Orquesta de Cámara de Siero (OCAS) en un intento de emular el S&M de los cuatro jinetes de San Francisco. Un disco compuesto por los once cortes correspondientes al disco homenajeado, mas tres temas, en forma de bonus tracks, de distintos álbumes de la banda.

“Arrepentido” es el tema que abre este disco. Respeta mucho la original pero que adquiere un carácter épico a través de la orquestación muy enriquecedora. La labor de Manu Reyes a la batería es soberbia. Un músico que demuestra tener un gusto exquisito para la percusión bajo la máxima de que menos siempre es más. Una canción pausada y de carácter calmado pero que posee elementos propios de las bandas sonoras que cautivan al oyente desde la primera escucha. Le sigue “Lejos”, uno de mis favoritos del disco original y que en esta versión Sôber han darle un giro aportándole una sección de vientos que protagonizan la melodía. Un tema de patrón rítmico tenso que mantiene su esencia en esta versión orquestada.

El tercer corte del álbum es “Diez años”, tema de estribillo enérgico que en cuanto a arreglos nos recuerda por momentos al disco que Metallica grabó con la Orquesta Sinfónica de San Francisco allá por el año 1999. La voz de Carlos Escobedo se encuentra en mejor forma que nunca, demostrando la madurez musical y el bagaje de los años. Algo que se repite en “Cápsula”, otro momento álgido del álbum, donde las guitarras de Jorge Escobedo y Antonio Bernardini encuentran el equilibrio perfecto, reproduciendo un riff solido que introduce diversos interludios orquestales al mas puro estilo Tool.

“Eternidad”, uno de los imprescindibles de la banda en cada directo, pierde energía con respecto a la canción original, sobre todo en unos estribillos a los que los arreglos no han sabido hacerle justicia. Un tema lineal que hace bajar el ritmo del conjunto del disco. Le sigue “Hemoglobina”, en esta ocasión la banda potencia la sección de cuerda que ya poseía la original, construyendo un verdadero muro sonoro que no deja pie a la imperfección ente nota y nota. Incorpora nuevos matices que proyectan una nueva dimensión al mismo.

En “No perdones” la banda acelera su composición aportándole un estilo mas rudo y crudo, algo que se proyecta en la voz de Carlos Escobedo. De nuevo, todos los arreglos ofrecen al corte un elemento épico propio de las mejores bandas sonoras. En “Mis cenizas” nos encontramos la faceta más actual de Sôber. Gana en melodía y profundidad, demostrando una vez más que la banda ha aprendido, y mucho, durante su extensa trayectoria musical. Le sigue “Animal”, otro clásico donde la banda decide aumentar la potencia de su canción a través de unas guitarras de riff solido, acompañado de una base rítmica férrea que aporta un sonido más metálico al conjunto. En “Reencuentro” la banda sigue demostrando como conjugar a la perfección las melodías trabajadas con la energía de marca registrada que destila la banda.

“Paradÿsso” es la pista que cierra este homenaje al disco de mismo nombre, antes de los bonus track. Este ya contaba con una sección de cuerda en la canción original, y que en esta ocasión aumenta la atmósfera épica de manera considerable a través de la intervención de la orquesta sumando matices que la hacen profundizar en una composición mucho mas madura. De nuevo, las guitarras de Jorge y Antonio demuestran como el paso de los años, para esta banda, indudablemente ha sido para mejor.

Como bonus escuchamos “Náufrago”, perteneciente a su séptimo álbum de estudio titulado Superbia. Un tema clásico en el repertorio en directo de la banda, que en esta ocasión ha sabido aumentar su carácter melancólico a través de los arreglos en los interludios. Le sigue “El hombre de hielo” perteneciente al álbum Reddo, editado en el año 2004.probablemente uno de los que mas ganan en este nuevo formato. En mi opinión, ha alcanzado su máxima expresión. El mejor corte del álbum. El álbum lo cierra la versión de “Superbia”, que alcanza matices operísticos en un formato muy cercano al Rock Sinfónico con un resultado muy positivo.

Sôber nos trae con La sinfonía del Paradÿsso un claro tributo al álbum que les posiciono en el lugar que les correspondía en el Metal Alternativo de este país. Una unión del rock y la música clásica con un resultado digno de ser escuchado. Un trabajo lleno de matices capaces de hacerte redescubrir uno de los mejores discos de la era dorada de los madrileños. Un disco en el que no vas a escuchar nada nuevo, de eso se trata, pero que sin embargo te va a hacer descubrir a una banda sobria capaz de reinventarse en cada composición.

sôber la sinfonia del paradysso

Formación

Carlos Escobedo: bajo y voz
Jorge Escobedo: guitarra
Antonio Bernardini: guitarra
Manu Reyes: batería

Tracklist

1. Arrepentido
2. Lejos
3. Diez Años
4. Cápsula
5. Eternidad
6. Hemoglobina
7. No Perdones
8. Mis Cenizas
9. Animal
10. Reencuentro
11. Paradÿsso
12. Naufrago
13. El Hombre de Hielo
14. Superbia

Mr. Dunnaway

8
  • Puntuación 80%

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