SONIC SYNDICATE – Confessions

Sonic Syndicate nos trae su nuevo trabajo Confessions. Doy por sabido que no dejará indiferente a nadie que lo escuche. Imagino que estaremos divididos en cuanto a lo que pensamos respecto a este nuevo álbum, pero lamentándolo mucho, es mi primer suspenso.

En líneas generales, no es que no me haya gustado, es que no son ellos, y no es que no haya sabido que escribir, sino más bien, cómo hacerlo, he necesitado tiempo, mucho.

La primera canción tiene el mismo nombre que el disco, “Confessions”. Lo primero que mencionaré es la ausencia de guturales, ni uno (pero ojo, que no lo habrá en todo el disco) y según comienza necesito comprobar que es el disco de ellos y que no me he equivocado y me he puesto a escuchar música de Ibiza Party. Y no, no me he confundido, es Sonic Syndicate porque lo pone en el disco, porque ausencia total de su esencia.

La segunda canción “It’s a Shame”. Me creo que es un anuncio estilo los que te saltan en Spotify cuando no tienes la cuenta Premium, pero no, siguen siendo ellos, sin guturales y siguen con el mismo rollo del principio (rollo de estilo, no de coñazo, que también).

El turno ahora es de “Star a War” y bueno, qué decir, que empiezo a deprimirme pensando en que todo el disco va a ser igual, (y aunque espero equivocarme, sé que no será así). Si es que se supone que es Heavy Metal, pero yo no lo oigo por ningún lado.

“Falling”, cuarta canción del álbum (y aún quedan ocho más) la voz del comienzo queda chula, pero sigo con la sensación de estar en alguna discoteca de Ibiza (y eso que no he ido, pero así me las imagino yo). Me va a costar más escuchar este disco que los 40 Principales (que lo tengo vetado). Sigue sin haber guturales, ni nada que se parezca a discos anteriores de Sonic Syndicate.

La siguiente es “I Liked it Rought” que comienza dándome esperanza de escuchar algo que merezca la pena y a penas me dura 40 segundos, pero si tuviera que salvar una, por el momento sería esta pero solo por salvar algo, porque aunque el chundachunda no está tan presente, el heavy metal sigo sin notarlo en ningún lado. Quizá sea como los platos estos que llevan “aroma de” y solamente lleve “aroma de Heavy Metal”.

Llego a la mitad del disco, y me doy un aplauso a mí misma, sigo viva. “Still Believe” más estilo balada, pero sin llegar a serlo. Cuentan con la colaboración de Madyx. Pero que tampoco veo metal. Seguimos con “Crystalize” tampoco me quiero hacer falsas esperanzas porque se me van a romper, ya espero más de lo mismo, que si no fuera por la letra me parecerían todas exactamente iguales, aunque en esta hay un vago intento de gutural acompañando la voz de Nathan, que por supuesto lo he tenido que poner varias veces para asegurarme de no haberme inventando ese sonido ronco, roto, en mi cabeza, por las ganas de escucharlo.

“Burn to Life”, me estoy tirando de los pelos, en serio, no las diferencio, no veo guturales, ni metal, ni heavy, ni nada que se le parezca, ni siquiera que se acerque. Estoy tan anonadada que no me atrevo a seguir, seguimos con la voz limpia y el mismo estilo que lleva durante todo el disco.

“Life Is Not a Map” no tiene nada de diferente. “Russian Roulette” tampoco aunque si la pones unas cuantas veces, puede resultar hasta pegadiza. Ambas tienen algo en común para mí, con las anteriores y seguro que con las dos que me quedan, que estoy deseando que se acabe el disco.

“Clousure” comienza acústica, con acordes en la guitarra y voz suave, teniendo un muy buen inicio, pero me temo el estribillo. Aunque me he venido arriba y diré que me gusta, y se me hace tan extraño decir esto como haber estado echando pestes del disco. No es del estilo de ellos, pero es una baladita tan diferente al resto de las canciones, que se me antoja “bonita” solo por no parecerse a las demás.

Y la guinda final “Halfway Down the Road” más de lo mismo, pero más tranquilito, por si te has alterado al principio pues que sepas que ya es el final de la fiesta, y que puedes irte a tu casa, que la discoteca la van a cerrar.

Con todos mis respetos a todos ellos como músicos, me resulta tan diferente, incomprensible e irritante que más que gustazo por oírlo ha sido por acabarlo. Y he de contestar a unas palabras suyas, de Nathan, de una entrevista que concedió a otro medio: no necesito que me demuestren que no sólo puedo escuchar metal (o metal más extremo) haciendo este tipo de discos, soy consciente de la diversidad musical que existe, y como yo, todos elegimos que escuchar sin que nadie venga a demostrarnos nada.

sonic syndicate confessions

Formación

Mr Nathan J. Biggs: voz principal
Robin Sjunnesson: guitarra, coros
Karin Axlesson: bajo
John Bengtsson: batería

Tracklist

1. Confessions
2. It’s a Shame
3. Star a War
4. Falling
5. I Like it Rough
6. Still Believe
7. Crystalize
8. Burn to Live
9. Life Is Not a Map
10. Russian Roulette
11. Closure
12. Halfway Down the Road

sonic syndicate

Victoria

3
  • Puntuación 3

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