Una entrevista, o como por extraño que parezca existe un ser humano detrás del profesional

¡Ay San Facebook! Esa red a la que confiamos nuestra memoria, nos salva de olvidar un cumpleaños y nos recuerda las tonterías que estábamos pensando hace dos años. De vez en cuando también alude al día exacto en el que algo importante, algo especial, aconteció.

Hace exactamente un año tuve el honor y privilegio de entrevistar al músico que fuera uno de los iconos de mi adolescencia y al que he seguido admirando hasta la fecha.

Regresando al 5 de diciembre de 2017 he de admitir que, aun con amplia experiencia a mis espaldas en esto de las entrevistas, aun estando muy acostumbrada a tratar con gente del gremio y aun contando entre mis amigos más íntimos, esos que se pueden enumerar con los dedos de una mano a unas pocas personas de dicho colectivo, me encontraba nerviosa, muy nerviosa…

Como suele suceder en casos en los que sientes la ansiedad taladrándote las entrañas, siempre existen circunstancias externas que acentúan esa sensación perforadora, en mi caso el Cercanías que habría de llevarme a la sala donde estaba previsto mi encuentro con el artista en cuestión se retrasaba anormalmente.

Conseguido el desbloqueo del primer reto, ya en la sala y después de pocos minutos de espera, me recibe un hombre café en mano, de semblante afable y sencillo, nada que ver con la imagen que el público posee sobre su persona.

Procedemos con la tarea motivo de nuestra cita, tras dos preguntas y sus consiguientes respuestas que transcurren de forma impecablemente correcta, un repentino punto de inflexión se materializa en el autobús de gira y transforma radicalmente el tono sobrio, humilde también, pero sobre todo sobrio que hasta el momento flotaba en el ambiente.

El artista se confiesa ante mí, reconociendo una inusual inquietud debido a nuestra entrevista al haber transcurrido bastante tiempo desde la última ocasión que lidió con la prensa, y a su vez disculpándose por ello.

Sin recorrer la parte de mi cerebro donde se calculan las posibles consecuencias de lo que se está a punto de expresar, las palabras brotan de mi garganta dándole a conocer mi estado de ánimo y circunstancias personales a las que hacía referencia en las primeras líneas de este texto.

Una confianza tácita se crea entonces entre nosotros, una conversación de carácter personal se entremezcla con las cuestiones profesionales referidas a la entrevista, una conversación donde descubro una fascinante personalidad, gran inteligencia, humanidad y sentido del humor tras la sombría fachada creada alrededor del músico, y en la que recibo con infinita gratitud un extenso respeto y valoración hacia mi trabajo y persona.

En definitiva, en el intervalo de tal mágica experiencia vuelvo a toparme con algo que ya sabía pero que pese a la cotidianeidad implícita en mi vida diaria, y quizá por el nerviosismo engendrado ante el conocimiento del encuentro con el ídolo, había aparcado en ese momento en algún rincón de mi memoria: la realidad de un ser humano de carne y hueso tras el profesional.

No es mi intención dar lecciones de moralidad a nadie, cada cual que cargue con su propia mochila, pero en tiempos de ofendidos y “odiadores” tras pantallas de móviles, tablets y ordenadores, quizá, sólo quizá, si antes de dar rienda suelta a los instintos más primigenios, aparcáramos juicios, gustos o soberbia y nos dedicásemos a reflexionar un poco, empatizaríamos con el hecho de que al fin y al cabo sólo somos simples personas intentando realizar aquello con lo que vibramos y nos hace sentir vivos, aquello que más completa nuestra existencia.

Aquí finalizo, no hay más moraleja para este cuento ni tampoco más historia detrás, bueno sí, la de un estupendo concierto después de la entrevista y una fantástica noche que tuve el placer de compartir con gente maravillosa, pero eso ya queda para el archivo personal de los allí presentes…

P.D.: el artista en cuestión no es otro que el magnífico Kristian Eivind Espedal “Gaahl

Ana Teresa Cuevas

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada.

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Continuando el uso de esta web está aceptando las políticas de cookies. Más información

Los ajustes de cookies de esta web están puestos en "Permitir Cookies" para que puedas disfrutar de una expreriencia de navegación satisfactoria. Si continúas usando esta web si cambiar tus ajustes de cookies en el navegador o haces click sobre el botón "Aceptar" estás dando tu consentimiento explícito.

Close